jueves, 6 de enero de 2011

Editorial Es Pont nº 220

Todavía siguen montados los belenes en nuestras casas, algunos, los más sencillos, solo con el nacimiento, otros más opulentos con toda la corte celestial; los reyes magos cargados de regalos, con sus pajes; pastores con sus rebaños que van a dorar al niño; incluso con figuritas representativas de la vida popular, animales, figuras con movimiento; “caganers” varios y los juguetes de los niños que tampoco pueden faltar a la cita.

Quiero que dirijáis vuestra mirada al nacimiento y os centréis en una figura que está ahí, hierática, absorta y olvidada, ya que su presencia pasa inadvertida (y su función). Si, me refiero a San José, ese hombre bueno que le tocó un papel no sé si de artista invitado que ha sido olvidado y apaleado. Un papel que en esta historia cumplió con sobriedad y buen hacer.

Y este papel, ya me gustaría ver cuanta gente es capaz de representarlo liberándose de los prejuicios, de qué dirán y tomar como tuyo a una mujer, madre soltera de un hijo que no es tuyo.

Vale, se le apareció en sueños un ángel y se lo dijo, pero el compromiso y la respuesta fueron suyos.

Además de la confianza en Dios y la fidelidad demostrada, hay que añadir la capacidad de acoger y amar.

Yo estoy seguro que amó a Jesús y a María, a los que supo acoger en unos momentos difíciles, que los acompañó, les dio protección y calor humano cuando lo precisaban.

clip_image002José, el carpintero, el hombre, nos dio una sencilla lección: acoger en su corazón a los más necesitados.

Que este espíritu de acogida se haga presente en nuestras vidas durante este año.

Es fameliar

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Editorial Es Pont nº 219

Con la visita a España del Santo Padre, se ha puesto en boca de mucha gente una palabra, que quiero que veáis la importancia que tiene o debería tomar en todas las comunidades.

Siempre que se habla de la Iglesia, se tiene cierta tendencia a referirse casi exclusivamente a la jerarquía que la rige, pero se desprecia por todas partes a los miembros mayoritarios que tiene la Iglesia, los laicos.

Qué sería de la Iglesia sin los laicos, ciertamente poca cosa. De la misma manera que haría un pastor sin rebaño.

A la de ya por sí importante función que tienen los laicos de estar, tienen otras funciones, que si no fuera por ellos, muchas de las comunidades no tendrían razón de existir.

Desde la sencilla pero ardua tarea de la limpieza y mantenimiento del templo y del resto de instalaciones, de ser catequistas para que los más pequeños conozcan a Jesús, monitores que mantengan viva la llama del Espíritu Santo en los más jóvenes, de enseñar a padres y padrinos cuales son las obligaciones que tienen con los hijos que llevan a bautizar, ser capaces de estudiar la Sagradas Escrituras para comprenderlas mejor y dar buen ejemplo con su vida del testimonio dado por Jesús, y también la menos importante tarea de dar a conocer las necesidades de aquellas comunidades más pobres y dar alimentos y cobijo a aquellas personas necesitadas de nuestros barrios.

clip_image002Tú tienes la libertad de venir sencillamente a misa o ser un miembro activo de la comunidad, pero sin Ti, la voz de Jesús no puede ser escuchada ni transmitida.

Es fameliar

lunes, 11 de octubre de 2010

El sonido del silencio

Mediodía en el santuario de Lluc, en esta jornada de domingo estival hacen su aparición varios autocares cargados de turistas de diversa nacionalidad, los cuales recorren aborregados las distintas estancias y se detienen, es un decir, en el camerin de la Mare de Déu de Lluc. Sentados en los bancos gentes de diversa índole, el murmullo de los turistas, el graznar de la guía explicando la composición de la estancia, el crujir de las maderas, el zumbido de los flashes de las cámaras… definitivamente, la Montaña Sagrada de Mallorca no es un buen lugar para mantener un diálogo con Dios, al menos hoy.

Sábado vespertino, llego con tiempo de sobras a la misa, se oye el repiqueteo del Santo Rosario, esa letanía suena hoy más fuerte. Se acerca la hora, el murmullo se acrecienta, luego, mis pensamientos me alejan de este mundo. Al acabar tampoco, Dios se fue a otra parte.

clip_image002Como aquellos niños a los que se les inculcaba el rezar sus oraciones antes de irse a dormir, me dispongo ya a medianoche a hablar con Dios, en la comodidad que me otorga el lecho. Pero resulta que es imposible que Dios me escuche ni conciliar el sueño, aún a esas horas, hay niños que corretean por las oscuras calles, conversaciones de adultos amplificadas por el manto de la noche, músicas no celestiales de coches a toda pastilla y televisores cacofónicos con estridentes anuncios, impiden nuestra conversación.

Hay veces que se hace harto complicado, pero no por ello debemos desistir de tener ese momento intimo que es la oración, diálogo con Dios, peticiones, acciones de gracias… que importante que se creen espacios donde poder comunicarnos, que imprescindible es en esos momentos el silencio, algo a lo que parece que con el tiempo no nos encontramos a gusto, Silencio interior, y exterior. Es la mejor manera de comunicarse con Dios.

Y es que Dios nos habla en susurros,…, de ahí la importancia del silencio, para poder captar lo que nos dice.

Shhhh! Que voy a hablar con Dios.

Don X.

jueves, 26 de agosto de 2010

+ Plan-E

Bueno, se nota que esto es España, y que a alguien le sobra la pasta del contribuyente.
Recientemente, se realizó el asfaltado parcial de las calles Tomas Rul·lan, Santa Florentina y Camino de Son Gotleu, y como no podía ser menos, un mes más tarde vuelve a levantar trozos de dichas calles, porque algún iluminado de turno se olvidó de sacar a la luz las tapas de alcantarilla que taparon con el asfalto. De haberse hecho un día más tarde no tendría nada que objetar, pero hacerlo un mes más tarde no tiene sentido.