sábado, 3 de octubre de 2026

Estuve en el gobierno, no hice nada pero...

 Estuve en el gobierno, un parell d'anys, pero no hice nada de lo que dije que iba a hacer. Miento, algo si que hice pero no lo recuerdo. Llevo otro parell d'anys en la oposición y veo todos los fallos del actual gobierno, no tienen ni idea, yo tengo la solución a todos los problemas de los ciudadanos. Ya se acerca un nuevo ciclo electoral, tiempo de verme con mis electores, les diré lo que quieren oír y ganarme su confianza.

Ciudadanos, dadme cuatro años en el poder y luego otros cuatro. Siempre estaré a vuestro lado.

Nos vemos en las urnas y después chao.

viernes, 2 de octubre de 2026

El acceso a la vivienda...

 Estamos enfrascados con los decretos Maricarmen, y aquí veo un par de cosas que me chirrían:


1- alquileres indefinidos: qué sentido tiene que tengas que alquilar de por vida, la tuya, una vivienda y que además no puedas incrementar el valor del alquiler. Si considero que los precios de los alquileres no deberían subir más allá del valor del IPC interanual, porque ahí si que hay gente que quiere hacer negocio.

2- alquiler hasta temporada de verano: he leído muchos casos de gente que vive de alquiler, que deben abandonar la vivienda durante los meses de verano, porque se alquilan como alquiler turístico (ilegal) obteniendo mayores beneficios. Esto debería estar prohibido y sancionado.

3- Realquilar: ¿Cuantas veces el que ha alquilado una vivienda no sub-arrenda la misma? Puedo entender que haya gente que alquile habitaciones para poder ayudar a pagar su contrato de alquiler. Esto debería estar en las condiciones del contrato de alquiler. ¿Quién hace aquí negocio con el alquiler, el propietario o el alquilado?

De todo lo que se habla no tiene en cuenta dos cosas. La primera es que si se aprueban esas medidas, los caseros quitarán las viviendas del parque de alquiler y por consiguiente, al haber menos ofertas los precios del alquiler subirán. La segunda es que si no se construyen más viviendas, sobretodo públicas, no bajarán los precios de los alquileres. 

Los constructores-promotores dicen que no pueden bajar los precios de las viviendas por los altos costes de los solares, material y mano de obra, y de la burocracia. Sigo yo, que también deberían  de construir viviendas más modestas, no todo tienen que ser viviendas de lujo con mármol por todo, ni piscina ni parque privado.

sábado, 18 de agosto de 2018

De aquellos polvos, estos lodos.

Dicen que siempre llueve sobre mojado, y en este caso además sobre la mierda.
Cada vez que llueve, los imbornales no dan a bastó para evacuar el agua caída, y no porque no tengan capacidad sino porque la lluvia arrastra toda la porquería que vamos lanzando a la calle, como lo más normal del mundo, y se juntan con unas alcantarillas que se encuentran descuidadas.
Hay zonas como en Can Pere Antoni, dónde las pluviales desaguan directamente sobre la arena de la playa, arrastrando la porquería y los restos de aceites de los coches que hay sobre la calzada.
También oímos y leemos que toda el agua que llega a la depuradora, no la puede contener y se acaba desbordando y se vierte al mar. Y es ahí donde entran las acusaciones de los políticos porque no han invertido en infraestructuras... todos discuten pero no dan soluciones, y cuando han dispuesto de dinero, lo han dedicado a otras cosas o simplemente, lo han dejado perder.

sábado, 11 de agosto de 2018

De cómo Tomeu se convirtió en Tomeu

Hace tiempo que le quería dedicar este pequeño homenaje a mi gato Tomeu .
La vida da muchas vueltas dicen, y no se equivocan. La primera vez que apareció Tomeu en mi vida fue a la entrada del mercado dominical de Santa María, con lo que era un moix santamarier, donde una pareja de alemanes regalaban unos cachorros, junto con un bote de comida y una bolsa de piedras. Mi madre lo escogió diciendo "éste que tiene pinta de espabilado". La razón de "cogerlo' fue que el gato de mi tía estaba más para el otro barrio..., pero pasó lo que me imaginaba cuando bajábamos a Palma, que acabaría en nuestra casa. Dicho y hecho.
Con el gato en casa, sabiendo que era macho, había que ponerle un nombre y a poder ser que no fuera la típica cursilada que le pone la gente a sus mascotas. Entonces, entre mi hermano, su novia y un servidor decidimos escribir unos nombres en un papelito, hacer una bola con él y que el gato escogiera.
Tuvo a bien el señor gato, quedarse con la bola en la cual yo había escrito lo que al final sería su nombre. Es una pena que no recuerde los nombres que escribieron mi hermano y mi cuñada.
Al fin ya teníamos un gato que se llamaba Tomeu, es moix Tomeu (y como en el chiste, mallorquín y católico).
Tomeu entró en mi vida el año 2000, y aparte de la anécdota de cómo llegó a ella, relataré un par más.
Estábamos todos en nuestras cosas, cuando de repente oímos un ¡chof!, y corriendo acudimos al baño, lugar de donde procedía el sonido, y descubrimos que se había caído en la taza del váter, y es que siempre le ha gustado el agua, ya de mayor no podía caerse ya que se había convertido en una especie de botijo, ahora, eso sí, cada día después de desayunar 3 veces puesto que todos le poníamos de comer, se metía en la bañera y maullaba para que le abriéramos el grifo y poder beber a gusto.
Otra de las manías de Tomeu, era que le abriera la puerta de mi armario y si veía que no le hacía caso, ya la abría él y de paso veías volar la ropa que le sobraba para hacerse un hueco dentro del armario.
Aún recuerdo cuando trajimos de castrarlo, el pobre se pasó 2 días que parecía moribundo y mi madre diciendo: "pobrecito, que le hemos hecho", y al tercer día resucitó como si nada hubiera pasado.
A los gatos no les gustan que los manoseen mucho, y por ello cuando venía a despertarnos tenía dos maneras, la primera era ponerse a una distancia prudencial o debajo de la cama y ponerse a maullar a grito pelado "¡Mau, mauuu!", y la otra era coger carrerilla y saltar sobre la cama raudo y veloz.
A pesar de ser un gato rellenito, corría que se las pelaba, derrapaba sobre las baldosas y saltaba sobre la cama hasta parar en la mesita, pero le faltaba pista de aterrizaje y golpeaba la cabeza contra la pared, tan fuerte que hasta avisé a mi tío, que vive pared con pared, que si oía un fuerte golpe, no se preocupara que era el gato.

Dicen que los animales no tienen sentimientos, pero no es verdad. Tomeu ha estado a mi lado cada vez que yo no me encontraba bien, y al final de sus días pude ver cómo lloraba de pena.
Y así, Tomeu, el gato que me ha acompañado los últimos 18 años me dejaba el 25 de mayo.
Descansa en paz Tomeu.